Luisa estudió Magisterio con la idea de ser profesora, pero mientras preparaba las oposiciones empezó a trabajar en una perfumería… y ahí descubrió algo que no esperaba: le encantaba estar con la gente, conectar, asesorar, crear confianza. Disfrutaba tanto ese contacto diario que empezó a replantearse su camino.
Una clienta le habló un día del mundo inmobiliario y de RK Sirval, y aunque nunca más volvió a saber de ella, esa conversación le cambió el rumbo. Luisa se lanzó a probar y desde entonces no se imagina en otra profesión.
Se define como una persona optimista, responsable y con muchas ganas de aprender. Le gusta tener objetivos, superar retos y sentir que cada día suma. Tiene una energía tranquila, pero firme, y quienes trabajan con ella dicen que es como un hada: siempre dispuesta a ayudar y con una sonrisa en la cara.
Hoy, en RK Sirval, Luisa pone todo de sí para acompañar a cada persona en un momento tan importante como cambiar de casa… y hacerlo sentir fácil, bonito y real.